Cuánto queda por plato
Cada plato lleva su receta con lo que consume. El sistema descuenta ese costo de la venta y muestra el margen del mes, no la facturación sola.
SAZONIK toma el pedido en la pantalla, descuenta de la cocina los insumos del plato que sale y cierra el turno con la caja declarada. Está pensado para un local de comidas que trabaja mostrador, retiro y delivery en la misma noche.

Cuatro cosas que en la mayoría de los locales viven en un cuaderno, en una planilla o en la cabeza de una sola persona.
Cada plato lleva su receta con lo que consume. El sistema descuenta ese costo de la venta y muestra el margen del mes, no la facturación sola.
El turno abre declarando el fondo, cada retiro queda con su motivo y el cierre compara lo declarado contra lo vendido, medio de pago por medio de pago.
Al vender un plato bajan los insumos que lleva. El almacén avisa cuando un insumo queda por debajo del mínimo, antes de que falte en plena noche.
El cliente se busca por teléfono y aparecen las direcciones que ya usó. Los fiados quedan en su cuenta corriente, con el saldo a la vista.
Todas las capturas son del sistema andando, no son maquetas.
La carta aparece por categoría, con foto y precio. Se toca el producto y entra al pedido. Se pueden tener varios pedidos abiertos a la vez y pasar de uno a otro sin perder nada.

Seis medios de pago y pago dividido: si uno paga una parte en efectivo y el resto con débito, el sistema lleva el saldo restante hasta que llega a cero.

El almacén está separado en pasillos, como está separada la cocina. Cada insumo tiene su unidad y su mínimo, y la venta de un plato descuenta lo que la receta declara.

Sin caja abierta no se vende: el punto de venta queda bloqueado hasta que alguien declara con cuánto arranca. Al cerrar quedan el total recaudado y el detalle por medio de pago.

El panel no muestra solo lo facturado: descuenta lo que costaron los insumos y deja el margen bruto del mes, con el producto que más se vendió.

Cada cliente con cuenta corriente tiene su ficha con el saldo deudor y el botón para registrar el pago cuando viene a saldar. Los que están al día se ven de un vistazo.

Precios en pesos, por mes y por local. Pagando el año se pagan diez meses. Se puede cambiar de plan cuando el local crece.
Para un local chico que recién ordena la operación.
$ 25.000/mes
o $ 250.000 al año
Para un local con varias cajas y equipo en el mostrador.
$ 45.000/mes
o $ 450.000 al año
Para más de un local bajo la misma marca.
$ 90.000/mes
o $ 900.000 al año
Antes de pagar nada: 7 días de prueba con tu carta cargada. Si no te sirve, no seguís y listo.
Sí. El sistema trabaja contra un servidor, así que el local tiene que estar conectado para vender. Si la conexión del barrio es floja conviene dejar armado un respaldo por celular, que es lo que hacemos en los locales donde el wifi corta. El modo sin conexión está en desarrollo y todavía no lo prometemos.
La cargamos nosotros con la carta que ya tenés, con precios y fotos, antes de que empieces la prueba. Después la cambiás vos: agregar un plato o tocar un precio lleva menos de un minuto.
Sí. En los productos que se cobran por kilo el sistema pide el peso en gramos y calcula el precio del renglón. El peso se carga a mano desde la pantalla: todavía no leemos la balanza directamente.
Cada local trabaja con su propia carta, su caja y sus números. El plan Empresarial contempla varios locales bajo la misma marca. Los datos de uno no se mezclan con los del otro.
Sí. Las ventas, los clientes y el catálogo son tuyos y los podés exportar cuando quieras desde la pantalla de ventas. Si un día dejás de usar el sistema, te los llevás.
Con la carta lista, el mismo día. Lo que suele llevar más tiempo es acordar los gramajes de las recetas con la cocina, porque de ahí sale el costo por plato. Se puede arrancar vendiendo y ajustar las recetas después.
Las ventas no se borran: se anulan. La anulación repone el stock, revierte la cuenta corriente y queda registrada con el usuario que la hizo, así el cierre de caja sigue cuadrando.
Locales de San Juan que hoy toman los pedidos y cierran la caja en SAZONIK.
TriCar RivadaviaRivadavia, San JuanCasa de lomos, hamburguesas y papas, con mostrador, retiro y delivery en la misma noche.
A lo de RosaSan JuanComidas caseras: menú rotativo, comida por kilo y viandas, de lunes a sábado.
No hay que comprar equipos nuevos ni instalar nada en la PC.
Nos pasás la carta como la tengas, la dejamos cargada con precios y fotos, y lo mirás andando con tus propios platos. De ahí salen los 7 días de prueba.